En 1988, unos pocos miles de caracteres zoomorfos bastante misteriosos, tallados en los acantilados rocosos de la montaña Beishan, fueron descubiertos en el área de Damaidi 大麥地, Zhongwei   中衛, una ciudad-prefectura de China. El mayor de ellos se creó hace veinte o treinta mil, mientras que el más reciente fue de alrededor de seis a siete mil años, es decir, durante la Nueva Edad de Piedra.

Principalmente representan imágenes de animales como tigres, perros, caballos y ovejas, y también escenas de la vida cotidiana, como bodas u otras ceremonias y eventos. La cuna de los caracteres chinos es todavía un misterio, aunque una cosa es cierta, que los dibujos de Daimadi son las creaciones más antiguas de la imaginación humana y de su pensamiento, en forma artística.

Roca tallada de Daimaidi

La caligrafía del Lejano Oriente se basa en el concepto de imágenes y visiones abstractas del mundo que nos rodea, y quizá no sería erróneo afirmar que los grabados rupestres de Damaidi son la semilla de la estética del arte moderno del Shodo.

El siguiente gran paso en la historia para el arte chino de la escritura, se hizo en 1921, cuando un arqueólogo sueco, Johan Gunnar Anderson descubrió una pieza de cerámica decorada, cerca del pueblo de Yangshao 仰韶, provincia de Henan. La cultura de Yangshao se prolongó durante unos 2.000 años, comenzando alrededor del 5.000 a.C Este intervalo es bastante inusual para la época de la Nueva Edad de Piedra. La cerámica encontrada estaba decorada con manchas negras, blancas y rojas. Algunos expertos han logrado vincularla a la lengua china moderna, sin embargo, el debate continúa. Incluso si descartamos los dibujos de Damaidi como una teoría descabellada sobre el origen de la escritura tipográfica china, las marcas de Yangshao tienen el potencial suficiente para ser clasificadas como un origen. En consecuencia, esto significaría que la historia de la caligrafía china es de al menos 7.000 años, 1.500 años más que el idioma más antiguo, escrito en la Tierra, la escritura cuneiforme sumeria (antigua Mesopotamia), que data del 3.500 a.C.

Cerámica de Yangshao, 3.000 a.C., con marcas que se asemejan al caracter “arroz” 米.

Una cosa es cierta, que la mayoría del barro se creó en los territorios a lo largo del Río Amarillo en toda la Nueva Edad de Piedra, durante la primera dinastía de China, la Dinastía Xia 夏朝 (2.070 a.C al 1.600 a.C), y hasta el comienzo de la Dinastía Shang 商朝 (1.600 a.C al 1.046 a.C).

Escritura sumeria cuneiforme. *Foto de www.historiaantigua.es

 

        A partir del siglo XVI la caligrafía empieza a desarrollarse con rapidez. Diferentes estilos toman vida, empezando por la escritura de sello y la escritura de los escríbanos, y a continuación, la escritura cursiva, la estándar y la semi-cursiva, respectivamente.

La caligrafía china alcanzó su plena madurez, y es cuando todos los estilos ya estaban en uso. El sistema de escritura chino empezó a llegar a otros países, por ejemplo Japón, que siguió evolucionando en circunstancias culturales y lingüísticas ligeramente diferentes. Como resultado, se produjo el desarrollo de nuevos estilos “territoriales”, como el japonés Kana, también conocidos como Onnade      女 手 (lit. “mano de mujer”).

Estilo de letra Kinbun, Dinastía Shang.

Debido a la gran importancia y al énfasis que cada país coloca en el crecimiento del arte caligráfico del Lejano Oriente, las características de los estilos particulares de determinadas zonas o períodos de tiempo se tratarán por separado. Esto proporcionará una perspectiva detallada y contribuye a una mejor comprensión y apreciación de esta notable forma de arte.

La pregunta que uno se puede hacer en este punto es por qué un sistema de escritura tan compleja aún persiste, y por qué no se ha simplificado. La respuesta se encuentra en la cultura. Los valores del mundo occidental dan importancia a lo que es explicable científicamente o lógicamente, lo que es tangible o definible. El Oriente tiene un enfoque contrario a la vida, profundamente arraigada a la apreciación de la naturaleza, la creencia en las fuerzas cósmicas, la magia sobrenatural, y todo lo que es inexplicable racionalmente. Todas las teorías de caligrafía se basan en la naturaleza. Muchos maestros se inspiraron en los sonidos simples de un arroyo, en la caída de las rocas o de los movimientos de un bailarín experto. Por ello, el arte del Shodo es tan difícil de alcanzar, por lo que es imposible catalogar o clasificar. La caligrafía se ha creado mucho antes de que apareciera  en el papel, en el centro del Universo mismo.

Kinbun, oeste de Zhou, siglo IX a.C.

Si nos fijamos en el desarrollo de la pintura, el Oeste pasó por una transformación que fue desde el realismo a la abstracción del siglo XX. Intrigante fue lo que Picasso dijo en una ocasión: “Si hubiera nacido chino habría sido calígrafo y no pintor.” La mística belleza y la imagen avanzada de la caligrafía le fascinaron y esto hizo que probara un estilo abstracto en sus obras maestras.

Ahora debemos pensar un momento. Mientras que Picasso fue un pionero del estilo abstracto en la pintura o la escultura, en el Lejano Oriente era lo normal desde hace milenios. Todavía hoy los chinos creen que la pintura y la caligrafía son artes hermanas, y la frontera entre ellas es fluida. No sólo se complementan entre sí, sino que incluso se rigen por las mismas reglas: concepto abstracto, sin retoque, el uso del pincel y la tinta del papel, etc.

En China y Japón las pinturas realistas eran, literalmente, un tabú, e incluso se consideraban vulgares, como creaciones de blanqueado de cualquier sofisticación. Se cree que si se busca en el arte (especialmente en la pintura o la caligrafía) un reflejo del mundo real, se obtendrá la visión de un niño.

“Las colinas del este alrededor del lago Taihu”, caligrafía de Li Sanzhi en estilo cursivo.

En los tiempos modernos las naciones que habitan la Tierra se están convirtiendo en un intercambio de información que es instantáneo, y se mezclan las culturas. Es lo que vemos desde hace poco en el arte occidental que representa el mundo tal como ha de ser aceptado por la estética oriental, con una apreciación de la naturaleza abstracta de la realidad, aunque todavía con cierta reserva.

Las famosas palabras del genial pintor de paisajes Shi Tao 石涛 (1.642 al 1.710), de la Dinastía Qing, el cual sentó las bases para la estética de la caligrafía china moderna, nos dicen: “la tinta debe ir con el tiempo”. Sin embargo, no fue hasta el siglo XX cuando la caligrafía china comenzó a desviarse drásticamente del enfoque rígido y clásico.

La primera persona que revolucionó completamente la caligrafía china fue Lu Weizhao 陆维钊 (1.899 al 1.980), que fue profundamente influenciado por Picasso, y viceversa. Se introdujo un nuevo enfoque a las líneas de escritura y a la forma y proporción de los caracteres, lo que llevó a nuevas formas de expresar los sentimientos del artista y las emociones fuertes. Se logró una intrigante estética por la intencionada exageración de los trazos, dando forma a los caracteres, y se observó un rediseño en el espacio en blanco alrededor de los nuevos caracteres.

Poema de Lu Weizhao, siglo XX.

Otra técnica conocida es usar diferentes tonos de tinta, tal como se hace en el Sumi-e o aguada japonesa. Esta técnica se inició en Japón, pero fue seguida por muchos artistas neo-clásicos de China. El pincel de caligrafía oculta un sinfín de maneras posibles de escribir una sola línea. Por ejemplo, cargando de agua y tinta varias veces, conseguimos unos fascinantes efectos de múltiples líneas de sombra, de distintas profundidades y estados de ánimo dentro de un solo golpe de trazo. Y si lo unimos al efecto de desenfoque característico sobre el papel Xuan 宣紙, el resultado es más interesante estéticamente.

Algunos calígrafos audaces fueron aún más lejos mediante la fusión de dos o más caracteres dentro de un mismo grupo. Se puede interpretar como la unión de todos los tesoros de las diversas culturas lanzándose dentro de un mismo trabajo. En cuanto a algunos cuadros abstractos modernos, se hace evidente la influencia de la caligrafía china. Muchos artistas de Occidente, como Klee, Matisse, Picasso y otros quedaron fascinados por el arte de la caligrafía.

Caligrafía de Wang Youyi (1.947 hasta ahora). Estilo de Oráculo de Hueso con claros elementos contemporáneos y estilo personal del propio artista.

La esencia de la caligrafía, tanto la clásica como la moderna, proviene de una magia pura de simplicidad y espiritualidad profunda y natural. Nunca debería ser trivial o predecible. Incluso la caligrafía con la técnica más correcta puede ser la más aburrida. Un maestro calígrafo y gran tallador  de sellos, Sha Menghai 沙孟海, dijo una vez en referencia a la caligrafía aburrida:
“No hay música en ella, es nada más que bla, bla, bla durante todo el camino.”

La caligrafía inspirada debe conmover al espectador, incluso si es una obra abstracta. Debe contar con música y ritmo, con una historia llena de imaginación fascinante, un aura espectacular y un ambiente inigualable. Cualquier otra cosa no es caligrafía, sino un desperdicio de tinta y papel en perfecto estado.

Caligrafía de Huan Miaozi (1.913 hasta ahora). Una interpretación contemporánea del estilo de sello.

Existen obras de caligrafía que pueden ser tan extremas que los caracteres no se pueden leerse o entenderse, sin embargo, su significado sigue siendo sensible a través de su asombrosa energía. Esta tendencia fue iniciada por los japoneses como el gran maestro calígrafo Hidai Tenrai 比田井天来 (1.872 a 1.939). Fue el precursor de un estilo conocido como “la imagen de la tinta” o BOKUSHOU 墨象, que inspiró a muchos artistas y calígrafos modernos de todo el mundo.

A pesar de que los caracteres de la caligrafía de vanguardia, ZENEI SHODO 前衛書道, pueden parecer o son en realidad poco legibles, no significa que no puedan ser una pintura. Tenemos que recordar que aunque la frontera entre estas dos artes es sutil, incluso la caligrafía más abstracta, renace como un ave fénix de las cenizas, de años y años de estudios clásicos. En cualquier otro caso sería un laberinto incomprensible de líneas y puntos. En otras palabras, uno no puede ser capaz de “leer” lo que está escrito, pero definitivamente puede sentirlo.

La principal diferencia en el enfoque artístico y la filosofía, es que la caligrafía clásica estaba destinada a calmar la mente y armonizar el flujo de energía, mientras que su equivalente moderno está ahí para estimular una mejora visual y espiritual.

 * Texto y fotos cedidos por Ponte Ryuurui. Traducido del inglés al castellano por Elena “Hikari”.