Durante la Era Asuka 飛鳥時代 (538 al 710 d.C., aunque las fechas pueden variar en función de diferentes acontecimientos históricos) y Nara 奈良時代 (710 al 794 d.C.), la copia de los sutras budistas ya era una práctica muy popular, lo que contribuyó en gran medida a fortalecer el aprecio y la fascinación por la cultura china. En ese momento la caligrafía japonesa fue especialmente influenciada por los estilos de escritura desarrollados durante la Dinastía Jin 晉朝 (265 al 420 d.C.) y la Dinastía Tang 唐朝 (618 al 907 d.C.). Esta tendencia general se llamó KARAYOU 唐様 (lit. “Estilo de Tang”), que significa “estilo chino”.

Escritura Sutra de la Era Asuka

Uno de los grandes admiradores de las enseñanzas budistas fue el príncipe japonés Shotoku Taishi 聖徳太子 (574 al 622), quien promovió su filosofía, y también construyó varios templos importantes. Él fue el que fortaleció la popularidad de SHAKYOU 写経         (la copia a mano de los sutras), que además llevó al desarrollo de la caligrafía en Japón. En ese momento, la caligrafía japonesa (Sho) todavía estaba profundamente influenciada por  maestros chinos como Wang Xizhi  王儀之 (303 al 361). Una gran cantidad de obras se basaron en su estilo, hasta el período Heian 平安時代 (794 al 1.185 d.C).

El siglo X fue una época de cambios significativos para la caligrafía japonesa. Fue cuando Ono No Michikaze 小野道風 (894 al 966, también conocido como Ono No Toufuu) introdujo un enfoque nuevo apareciendo así el primer estilo verdaderamente japonés, llamado WAYOUSHODO 和様書道 (lit. “caligrafía de estilo japonés”). Esta tendencia sin embargo, fue traída anteriormente por el famoso monje budista y excelente calígrafo Kukai 空海 (774 al 835), que se ganó el nombre sagrado budista de “el gran maestro (Budista)” o KOUBOU DAISHI 弘法大師.

Caligrafía de Kukai, del período Heian.

Fue entonces cuando la caligrafía y la literatura japonesa se separan definitivamente de la china.

Caligrafía de OnoNo Michikaze, período Heian.

            Ono No Toufuu, fue considerado uno de los Sanseki 三蹟 (lit. “3 rastros del pincel”) del siglo X, junto con otros dos individuos, Fujiwara No Sukemasa 藤原佐理 (944 al 998) y Fujiwara No Yukinari 藤原行成 (972 al 1.027). Michikaze tenía tanto talento, que fue sirvió en los cuarteles imperiales a la edad de 27 años. Él era un calígrafo diligente y su estilo era, naturalmente, potente y fácil  de apreciar para el alma. Los otros dos de la Sanseki, contribuyeron en gran medida al desarrollo adicional de lo que Michikaze había comenzado. Un buen ejemplo de su trabajo, que no sólo muestra la capacidad potencial y artística de Michikaze, sino también la versatilidad de su estilo, fue Gyokusen Jou 玉泉帖, un Kansubon 巻子本 (lit. “libro enrollado”), con poemas que fueron compuestos durante la Dinastía Tang de China.

También es una gran obra maestra de Wayoushodo, llena de un ritmo sorprendente, con una buena proporción, con gran variedad de fuerza en las líneas, donde el rastro lento del pincel de repente se apresura a través de papel, burlándose así de los cambios del estado emocional del artista. El Wayoushodo se basó en los estilos de caligrafía Sougana 草仮名 (Kana cursivo) y en el Kana か な, que vienen del Manyougana 万葉仮名 (“Kana de diez mil hojas”). Fue consecuencia de la práctica de la estética nativa de Japón a mano de los miembros de la clase alta. El Manyougana fue un remedio para las diferencias gramaticales entre las lenguas china y japonesa.

El Manyougana se aplicó como relleno gramatical, para sufijos, partículas, etc., sustituyendo a los Kanji que se utilizaban de manera fonética, y que, por ya tener un significado, provocaban tantas confusiones y errores a la hora de entender un texto. Imagínense lo difícil que debe haber sido la lectura de los textos que combinaban Kanji con roles semánticos y otros que reflejaban únicamente sonidos Alrededor del siglo XII habían aproximadamente 1.000 Kanji en uso como Manyougana. El Sougana no es otra cosa que un Manyougana en letra cursiva, por lo tanto, un Sosho 草書.El Sougana simplificado dio a luz al Hiragana moderno 平仮名, estilo propio japonés.

Caligrafía Kana de Ki No Tsurayuki, período Heian.

       Hoy en día, el idioma japonés tiene 3 sistemas de escritura: Kanji, Hiragana y Katakana 片仮名. Tanto el Katakana como el Hiragana son silabarios, no alfabetos, ya que no llevan significados semánticos. El Hiragana se basa en la simplificación de las formas cursivas de los Kanji (Sosho simplificado), y el Katakana en los kanji en su forma estándar. El Hiragana ha sustituido al problemático Manyougana con formas mucho más simples, aunque los dos sistemas de escritura siguen siendo utilizados (en conjunto) en el arte de alto nivel artístico de la caligrafía japonesa, es decir, el Kana. El katakana es que rara vez se usa en la caligrafía. Su uso está más enfocado a la escritura de palabras que provienen del extranjero, para un lenguaje comercial o publicitario, etc.

Durante el período de Kamakura 鎌倉時代 (1.185 al 1.333), el arte de escribir estuve fuertemente influenciado por la filosofía del budismo, y especialmente por el budismo Zen. La primera escuela de budismo Zen en tierra japonesa fue la Rinsai 臨剤, fundada en el siglo XII, y todavía existe hasta hoy en todo Japón con sus numerosas ramas. Su influencia sobre los militares y la cultura fue notable, y también se extendió a la caligrafía. La caligrafía Zen se llama Bokuseki 墨蹟 (“Huellas de tinta”) y es bastante liberal en su forma siguiendo unas reglas muy sueltas, en el caso más extremo. De hecho, no se escoge para decidir la forma final de los caracteres ni la definición del espacio.

Los monjes Zen, por lo general, no son calígrafos profesionales, por lo menos no todos ellos, por lo que su escritura es desenfrenada. La caligrafía Zen se escribe con el cuerpo entero, de pie, mediante la participación de una “mente vacía” y la emoción en estado puro. La caligrafía Zen es extremadamente abstracta y debido a su desviación de las estrictas reglas, también es bastante difícil de apreciar para los calígrafos ortodoxos. Sin embargo, es fascinante y muy espiritual. La caligrafía moderna del siglo XX, que se basa fuertemente en las escuelas occidentales abstractas de la pintura, está relacionada en su aspecto y concepto general con el Bokuseki. Una de las diferencias es que el Bokuseki se basa en el Karayoushodo (estilos de caligrafía china), mientras que la caligrafía de vanguardia (Zenei Shodo) se basa en gran medida en la estética Wayoushodou, el estilo japonés.

El “Mar” 海, escrito por Natsume Nobuko, siglo XX.

     Hasta el período Edo 江戸時代 (1.603 al 1.868), ambas escuelas, Wayoushodo y Karayoushodo, convivieron armoniosamente, pero en el siglo XVII Japón entró en un largo período de aislamiento cultural. Durante esos años un nuevo estilo basado en Wayoushodo aparece, conocido como OIE RYUU 御家流 (lit. “Estilo de familia noble”). También se le llamó el “estilo de la familia samurái”, y se basaba en los principios de la famosa escuela Terakoya 寺子屋, que educaba a los niños nacidos de las familias de clase media. La lectura y la escritura fueron los temas principales, aunque fueron las únicas materias que enseñaban. Los estudiantes aprendían imitando la escritura de los profesores, que se presentaban en el Tehon 手本 (libro de copias o para copiar). Este es un método que aún se sigue en Japón hoy en día, en lo que respecta a los principiantes.

Durante el período Edo apareció un peculiar grupo de estilos, llamado Edo Moji 江戸文字    (lit. “caracteres de la época Edo”). Fueron utilizados principalmente para el diseño, como escribir los nombres de los luchadores de sumo, carteles de tiendas, etc. Hoy en día, los calígrafos lo consideran más como un oficio que un arte, que tiene poco o nada en común con la forma tradicional de escribir los caracteres chinos.

A finales de la Era Edo se puso fin al aislamiento de Japón, y los calígrafos volvieron a sentir interés por los apreciados estilos Karayou. El estudio de los conceptos de los estilos básicos, tales como el Kaisho, Gyosho y Sosho, como también de los otros estilos antiguos como el Reisho, Tensho o incluso el Koukotsubun, llegaron a ser bastante populares en los círculos profesionales de la caligrafía.

Hoy en día, con el fácil acceso a la información, el intercambio cultural ha ascendido a un nivel completamente nuevo. La caligrafía del Lejano Oriente fue profundamente influenciada por la pintura abstracta moderna, y viceversa. En consecuencia, un estilo llamado Bokusho 墨象 “la imagen de la tinta”, se desarrolló en Japón. Se trató de un cruce entre la caligrafía, el Sumi-e y el arte abstracto moderno. También se le conoce como caligrafía vanguardista. El precursor de “la imagen de tinta” fue el gran maestro calígrafo Hidai Tenrai 比田井天来 (1.872 a 1.939).

Caligrafía de Hidai Tenrai, siglo XX.

      Además, los diseñadores con unas bases caligráficas han contribuido a la creación de un “estilo Pop”,  rompiendo muchas veces las estrictas leyes de la caligrafía. Con esto, logotipos y otras composiciones imaginativas, basadas en las ideas tipográficas del Kanji o lo relacionado con los caracteres chinos, dieron un cambio de imagen total. Muchos calígrafos de la vieja escuela lo ven como una práctica peligrosa, que puede dar lugar a la relajación de las reglas y por lo tanto, a un Sho con una belleza diluida, similar a lo que la simplificación de los caracteres chinos hace con los sistemas de escritura basados en el Kanji. Aún así, ya que este “estilo Pop” está profundamente arraigado a la estética del Lejano Oriente, puede parecer muy interesante, incluso para el calígrafo más rígido. Sin embargo, hay que tener cuidado con los enfoques modernos y con tales “estilos” de la caligrafía.

Gran Maestro Hidai Tenrai.

 * Texto y fotos cedidos por Ponte Ryuurui. Traducido del inglés al castellano por Elena “Hikari”.