Al igual que el Kaisho y el Sosho,  el Gyosho se basa en un orden de trazos, aunque no tan estrictamente como en el anterior, pero de forma más rígida que el segundo. En raras ocasiones el orden de trazos puede diferir de las de los estilos estándar y cursiva. La idea es que al ejecutarse se permita unos movimientos de pincel más fluidos, la fusión de algunas líneas, y la creación de una más “suave”  imagen de los caracteres que en la escritura estándar. Un calígrafo a veces puede combinar estilos a través de la escritura semi-cursiva, y es mucho más fácil que hacer una cursiva Sosho. Y para poder hacerlo se necesita un conocimiento muy fuerte de los demás estilos.

Caligrafía en estilo Gyosho (“Libertad”), por Akiko Harimoto “Soja”.

  La leyenda dice que fue desarrollado a partir del Reisho, por un calígrafo y erudito de finales de la Dinastía Han 後漢 (29 a.C – 219 d.C), Liu Desheng 劉德昇, y fue perfeccionado durante la Dinastía Jin 晉朝 (265 – 420) por los grandes padre e hijo de la familia de Wang: Wang Xizhi 王羲之 y Wang Xianzhi 王獻之, a menudo conocidos como los “Dos Wang”. Por supuesto, en realidad ninguno de los estilos fue creación de una sola persona. Sin embargo, cada uno de ellos tiene su propio maestro, y en el caso del Gyosho fue indiscutiblemente Wang Xizhi 王羲之.

Caligrafía de Wang Xizhi, fragmento de “Prólogo a los poemas compuestos en el Pabellón de las Orquídeas”.

    La obra de arte más notable del estilo semi-cursivo jamás creado es el “Prólogo a los poemas compuestos en el Pabellón de las Orquídeas” 蘭亭集序, en chino Lantingji Xu, de Wang Xizhi, escrito en el 353 d.C., después de unas cuantas copas de vino. No es sólo la historia sobre el beber y la poesía, recopilación escrita de 42 artistas. Es posiblemente el mayor tesoro de la caligrafía de todos los tiempos. Lantingji Xu es también la fuente de muchos idiomas y palabras utilizadas en la actualidad, así como el tema de numerosas obras de teatro y novelas.

     Desde el punto de vista artístico, el estilo de Wang Xizhi 王羲之 fue extremadamente rico y adelantado a su tiempo. El emperador Wu de Liang 梁武帝, uno de los fundadores de la Dinastía Liang 梁朝 (502 a 557) dijo una vez del Sho de Xizhi, que “es tan poderoso como un dragón saltando a través de la puerta celestial, y un tigre agazapado en la Torre del Fénix”. Después de la noche en la que Xizhi escribió su obra maestra, éste trató de repetirla, pero a pesar de terminar cientos de copias, nunca fue capaz de superar el original.

Caligrafía de Su Shi, Dinastía Song, en estilo Gyosho.

      Para dominar el Gyosho, se necesita estudiar Kaisho con comprensión y control. La escritura estándar debe ser ejecutada lentamente y con énfasis en la composición, forma de caracteres, balance general y orden de los trazos. El Gyosho es una capa sobre los hombros de este conocimiento, se supone que el calígrafo tiene ya una base sólida. Como en la vida, primero un niño intenta sentarse, entonces camina, y, finalmente, tiene la habilidad, equilibrio y fuerza para poder caminar y correr. No hay un límite estricto entre los estilos de letra cursiva y semi-cursiva. De hecho, algunas de las formas de los caracteres son imposibles de clasificar. El estilo intermedio se llama Gyososho 行草書, más suave; y si está más cerca del Kaisho, entonces lo llamamos Gyokaisho 行楷書.

Ichi Go Ichi E (Un encuentro, una oportunidad). Por Akiko Harimoto “Soja”. Estilo Gyosho.

     El Gyosho ofrece al calígrafo una gran libertad, lo que le permite capturar el verdadero estado de su alma en el momento de la composición, de una manera poderosa y menos engorrosa, con las reglas no tan rígidas como en el Kaisho. Por otro lado, es mucho más legible que el Sosho, lo que es muy cómodo y agradable para el autor y el lector.

Caligrafía en estilo Gyosho, por Kanpou Harada, fundador de la Fundación Nihon Shuji.

* Texto y algunas fotos cedidos por Ponte Ryuurui. Traducido del inglés al castellano por Elena “Hikari”.