El embrión del Sosho 草書 se conoce en el mundo de la caligrafía como Shoso 章草, que literalmente significa “un proyecto que se rige por unas reglas”. Todavía tenía los elementos visibles del Reisho 隷書, sin embargo, fue mucho más suave y con más curvas. Con el tiempo, Sosho 章草 se convirtió en lo que hoy conocemos como la escritura cursiva.

Kanji Esperanza 希, en estilo Sosho. Caligrafía de Akiko Harimoto “Soja”.

    El maestro más famoso de Sosho 草書 durante la Dinastía Han (y posiblemente de todos los tiempos) fue Zhang Zhi 張芝(la fecha de nacimiento es desconocida). Fue el pionero de la escritura cursiva moderna, Konso 今草. Zhang era una persona tan pobre que no podía permitirse comprar papel. Por lo tanto, estudiaba sobre cualquier tela que tuviera disponible. Después de escribir, lavaba sus pinceles,  su piedra de tinta y las telas en el estanque cerca de su casa. La leyenda dice que en los últimos años, el agua del estanque se volvió completamente negra. Incluso hoy en día en China, la frase “frente a un estanque”, 臨池, en chino, Lin Chi, significa estudiar la caligrafía. El sabio calígrafo Wang Xizhi  王羲之  (303-361), de la Dinastía Jin 晉朝, solía decir que los trabajos de Zhang eran inigualables. Zhang Zhi es a menudo conocido como Tsao Sheng 草聖, que en chino significa  ” sabio de la escritura cursiva”.

Caligrafía de Zhang Zhi, Dinastía Han.

    Unos cientos de años después, durante la Edad de Oro de la cultura china de la Dinastía Tang      唐朝(618 – 907), un calígrafo llamado Zhang Xu 張旭 (por desgracia, la fecha exacta de su nacimiento y de su muerte son desconocidas), creó un estilo de escritura cursiva conocida en chino como Kuang Cao 狂草(“proyecto loco”). Su caligrafía es tan increíblemente poderosa que puede llegar a ser intimidante. Zhang, junto con el monje Huai Su 懷素 (737-799), eran conocidos como “Mad Zhang y el monje loco” (張顛狂僧, Zhang Dian Kuang Seng). Ambos disfrutaron del vino y escribían a menudo mientras estaban completamente bebidos. La caligrafía en letra cursiva de Huai Su era más ligera que la de Zhang Xu, aunque también increíblemente brillante.

Caligrafía de Huai Su, Dinastía Tang.

    Para un total conocimiento de la escritura cursiva es necesario poder leer  los escritos a mano de caracteres chinos. Curiosamente, aunque algunos nativos chinos o japoneses, sobre todo en las generaciones jóvenes, con fluidez en Kaisho    楷書 (escritura estándar) o incluso en Gyosho 行書(escritura semicursiva), no son capaces de descifrar este estilo (cursiva mano). La escritura cursiva puede llegar a parecer un laberinto de líneas al azar, dibujado por un niño hiperactivo y emocionado.  Y también puede parecer que es más fácil de escribir. La verdad es que los conocimientos necesarios para poder manejar con habilidad la punta del pincel, con el fin de crear armonía y al mismo tiempo un poderoso y artístico Sosho, es necesario no sólo dedicarse a los años de estudios diligentes, sino también dominar el Kaisho, Reisho y Gyosho de antemano. Sólo entonces el flujo de energía dentro de las líneas se hará visible.

    El Sosho se escribe con cambios de ritmo al escribir, pero sin pausas, menos aquello que se introduce de forma intuitiva, como un acento. El calígrafo une con ésto, los ritmos de su mente y se pierde en su propia alma. Por otra parte, la mente tiene que preceder a lo que el pincel crea. Cualquier vacilación se pone de manifiesto, por lo que el Sakuhin 作品, o  trabajo final, no parecen naturales, y más bien forzados.

    Por esta razón, la caligrafía se debe crear de principio a fin, sin pausas ni distracciones. El Sosho puede parecer que se hace al azar y tiene una apariencia completamente abstracta, sin embargo tiene sus reglas. Básicamente, el radical de la izquierda del kanji se simplifica y el calígrafo suele hacer hincapié en el lado derecho. Debido a la complejidad de los kanji, hay guías para la simplificación de radicales y compuestos. Incluso un pequeño error puede inducir al lector a una malinterpretación, sugiriéndole un kanji diferente, y por lo tanto un significado diferente. Por otra parte, ya que la caligrafía es un arte, algunas de las características se magnifican y se simplifican, lo que hace de la lectura del Sosho un gran desafío. Por escrito se necesita una intensa concentración y enfoque. Su escritura requiere de un gran conocimiento de la caligrafía.

Kanji Sho 書 (escribir), en estilo Sosho.

    Hoy en día, la escritura cursiva es conocida y entendida por aquella donde los trazos se ejecutan con rapidez (o al menos eso parece) y tienden a “redondear” y “simplificar” la estructura del caracter original. Las normas vigentes del Sosho consisten en: no levantar la punta del pincel con demasiada frecuencia para mantener el contacto con el papel al escribir cada caracter (o incluso un verso entero), y en simplificar los caracteres mediante la fusión o la omisión de ciertos trazos. La fusión de los caracteres se llama Renmentai 連綿体(lit. “línea continua”). Sin embargo, no necesariamente tienen que estar las líneas físicamente conectadas. El Dokusotai sería el mismo estilo pero discontinuo. La conexión puede ser “sugestiva”, donde casi podamos ver la línea en el papel, pero en realidad no existe. El calígrafo escribe de manera que cuando levanta el pincel, sigue escribiendo una línea en el aire y cuando aterriza de nuevo en el papel hay más espacio entre los Kanji, creando una ilusión de una línea continua. Esto es similar a la danza, donde los gestos y el ritmo son una extensión de la forma. Naturalmente, el Renmentai puede ser literalmente una larga línea de tinta, que fusiona hasta decenas de caracteres.   El Renmentai es esencial para un estilo de caligrafía japonesa llamado  Kana かな. Fue el Sosho el origen del Kana.

Caligrafía antigua en escritura Kana.

    En términos occidentales, el Sosho es comparable a una sesión de improvisación de unos músicos absolutamente brillante. Tiene todo lo que necesita el alma: el tempo, la pasión, la melodía y el ritmo, los acentos a la vez fuertes y suaves, tiene sorpresa, y lo más importante, el ingenio y el encanto de la improvisación natural.

 * Texto y algunas fotos cedidos por Ponte Ryuurui. Traducido del inglés al castellano por Elena “Hikari”.