Estas marcas en las cerámicas, y los textos escritos en los Oráculos de Hueso 甲骨文 o Koukotsubun del período tardío de la Dinastía Shang 後商朝 (1.300 al 1046 a.C.), son los primeros trabajos de caligrafía escritos con tinta y pincel (en contraposición a las inscripciones en Oráculo de Hueso pertenecientes a los principios de la Dinastía Shang de 1.600 a.C., que eran tallados). Los textos de los Oráculos de Hueso, no sólo aparecían en huesos, bambú o caparazones de tortuga, sino también en barro.

     Desafortunadamente, debido a que la tinta de aquella época era un líquido donde el pigmento se mezclaba con agua, y no era amasada y endurecida antes de su uso, como hoy en día, es muy difícil de precisar de qué estaba compuesta. La primera tinta endurecida se fabricó durante la Dinastía Han de China 漢朝 (206 a.C. al 220 d.C.). Era plana y redonda o esférica, y de un tamaño relativamente pequeño. Es posible que este tipo de tinta estuviera hecha de una base de hollín de pino, aunque aún no contenía ningún pegamento o engrudo.

Antigua piedra de tinta de la Dinastía Qing (1.644 a 1912).

     Junto con el descubrimiento del papel a mediados del siglo III, la escritura se hizo cada vez más popular. Durante ese tiempo, la tableta de tinta en forma de esfera fue reemplazada por una rectangular, que se molía a mano con agua sobre la piedra de tinta, tal y como los calígrafos lo hacen hoy en día. Este tipo de tinta produce efectos mucho mejores, ya que es mucho más fina y sin grumos. Durante la Dinastía Tang 唐朝 (618 al 907 d.C), cuando la primera tinta hecha por los artesanos fue reconocida por los calígrafos y pintores, su fabricación se convirtió en una profesión respetada. Empezó a ser apreciada por los artistas, que componían poemas, música, e incluso escribían las caligrafías a tinta.

Piedra de tinta redonda, hecha de hollín de pino envejecido. Período de la Dinastía Qing.

     Para un calígrafo, el momento de moler la tinta sobre la piedra es una forma de meditación. La monotonía de los movimientos circulares, en sentido de las agujas del reloj y al contrario, pone la mente y el corazón en un estado de ensueño. Durante la preparación de la tinta también tenemos en cuenta qué y cómo vamos a escribir. Concentrarse en una sola cosa es viajar profundamente al reino de la tinta fragante y brillante, y nos distancia del mundo moderno.

COMPOSICIÓN Y TIPOS DE TINTA:

La tinta que se usa para la caligrafía japonesa está hecha principalmente de hollín y cola animal, y se presenta en un bloque que se debe frotar sobre una piedra para molerla con agua fría. La tinta puede dar diferentes tonos de negro según la cantidad de agua con que se diluya.

  • COLA ANIMAL o NIKAWA 膠: La cola ayuda a que se fije el hollín y la tinta se adhiera mejor sobre el lienzo o soporte. Esto además, da líneas de brillo y claridad. En China se hace de cola de escama de pescado, en Japón suele venir de pieles de animales como la vaca, el búfalo o el ciervo. Cuando se calienta se obtiene de ella una sustancia gelatinosa, que se solidifica al enfriarse. Su transparencia y brillo son signos de calidad. La sustancia se hierve y se agita en un cubo de cuero durante mucho tiempo, produciendo así ese líquido viscoso, dejándolo reposar toda la noche. Se vuelve a hervir, y ya por último, se filtra. Se usan moldes de madera de peral para darles forma, y se secan con papel y cenizas. Para deshacerse del desagradable olor del nikawa, suelen añadirse aromas como almizcle, alcanfor (quitándole el oxígeno para obtener un polvo), madera de sándalo o perfumes sintéticos.
  • HOLLÍN o SUSU 煤: Hay 2 tipos de hollín para la fabricación de la tinta. El hollín de aceite vegetal y el hollín de pino. La tinta de aceite vegetal, llamada YUEN BOKU 油煙墨, es gruesa y de negro intenso, y cuando se diluye parece casi marrón, con ciertos tonos azul violeta y rojo. Está formada de pequeñas partículas que permite que la barra de tinta se deslice fácilmente sobre la piedra para molerla y mezclarla con el agua. Se consigue a partir de semillas de colza, sésamo y camelia. La tinta hecha de hollín de pino, SHOUEN BOKU 松煙墨, es menos gruesa, y tiene un tono gris azulado y mate. La naturaleza de esta tinta es de partículas irregulares, dando como resultado una variedad de tonos de negro. Hoy en día, el hollín de pino es raro de encontrar ya que es muy costosa su preparación y elaboración. Así que, a menudo se mezcla con productos químicos, especialmente con la antracita, que da unos resultados casi idénticos.

Barra de tinta Shouen Boku, decorada con motivos imperiales de crisantemos.

Hoy en día la tinta se presenta de 2 maneras:

  • Sólida 固形墨o KOKEIBOKU.
  • Líquida 墨汁o BOKUJUU. Esta última es principalmente un dominio de Japón, y su base es mayoritariamente química. La tinta líquida natural lleva en su composición conservantes naturales como la sal de cianuro, haciendo que su resistencia se extienda hasta dos años. La tinta líquida química, que no lleva este conservante, puede durar cinco años. Incluso existe una tinta lavable desarrollada para los niños que practican Shuji 習字 (“aprender la letra”) en la escuela.

     Se dice que la tinta de mejor calidad es la que ha sido endurecida, sobre todo la Shouen Boku 硝煙墨, de hollín de pino y de cuerno de ciervo joven. La tinta de hollín de pino produce múltiples capas de una luz encantadora y un negro sombreado. Se superponen unos a otros sobre el papel, y crean un mosaico monocromático inolvidable, de salpicaduras y líneas. Dado que el segundo ingrediente es extremadamente raro, se utiliza también una cola de animal basada en su mayoría de cueros de vaca en Japón y de huesos de pescado en China. La tinta de hollín de pino suele ser más cara y más problemática a la hora de fabricarla, y la tinta más barata está hecha a base de aceite vegetal negro de humo Yuen Boku 油煙墨, y es la más común hoy en día.

La tinta es a menudo decorada con motivos, o viene con grabados que describen el nombre del fabricante, el nombre de la tinta, etc. La de mejor calidad se vende en cajas de protección, por lo general hechas de madera de árbol de Paulownia, llamadas KIRIBAKO 桐箱. Este tipo de madera reacciona ante los cambios de temperatura favoreciendo la durabilidad de la barra de tinta. En verano o en ambientes secos, la madera se contrae y la humedad de la barra se conserva. A bajas temperaturas, actúa de manera contraria, ayudando a mantener el nivel de humedad óptimo para que la tinta no se deteriore.

Tinta a base de aceite de colza en su caja protectora de árbol de Paulonia.

     La tinta líquida es de una calidad inferior y no se enfrenta al paso del tiempo sobre el papel, como la tinta endurecida. Los grandes calígrafos piensan que usarla va en contra de la espiritualidad, pero es cierto que para trabajos rápidos, o para las prácticas en escuelas, es mucho más útil, ya que no perdemos tiempo en molerla, algo que puede durar unos 20 minutos.

Tinta líquida envasada.

     La tinta endurecida en barra puede presentarse en varias formas y colores. Las barras de tinta más grandes (20cm. de largo) se utilizan principalmente para usarlas en máquinas de tinta SUMISURIKI 墨すり機, siempre que sean necesarias grandes cantidades de tinta para las obras a gran escala.

     Aparte de tinta negra, está la tinta dorada KINBOKU 金墨, plateada o GINBOKU 銀墨, tinta roja SHOBOKU 朱墨, también con varios tonos de marrón grisáceo llamada CHABOKU 茶墨o incluso violeta, SHIBOKU 紫墨. Por supuesto, la tinta de color se utiliza raramente en la caligrafía, con excepción de casos especiales. O también se utiliza para la pintura Sumi-e.

Barra de tinta Kinboku.

 

DURACIÓN Y MANIPULACIÓN DE LA TINTA:

     Al estar compuesta de material orgánico, una vez fabricada, su composición varía con el tiempo. Antes de ponerla a la venta, los proveedores especializados la mantienen bien guardada durante varios años. Cuanto más antigua sea la tinta, más sutil serán sus colores. Por eso también tiene un manejo y cuidado especial, que hará que nuestra barra de tinta perdure y no se estropee.

Las tintas más antiguas, KOBOKU 古墨, son de hace 50 ó 60 años, y a los 100 años se convierten en piezas de colección. A pesar del paso del tiempo, sus matices se fijan bien sobre el papel.

La tinta china que se ha dejado envejecer, es más suave que la tinta japonesa, y si se utiliza sobre papeles chinos sus tonos son también muy suaves. La tinta japonesa es muy apropiada para hacer líneas largas, muy utilizada para el estilo de caligrafía Kana con pincel fino.

Existe una gran variedad de tintas japonesas, dependiendo del tipo de trazo que se quiera definir con la escritura del Kanji. Cada calígrafo debe elegir la tinta que mejor se adapte a su trabajo, pero para obtener mejores resultados es necesaria una barra de tinta de buena calidad.

     Como comentamos anteriormente, las barras de tinta deben mantenerse en un ambiente seco y lejos de la humedad. Por esa razón, la tinta de buena calidad viene en una caja de madera de árbol de Paulownia, envuelta en papel Xuan (papel de caligrafía china) o Washi (papel japonés). Asimismo, no debe estar expuesta a un calor excesivo o al frío, ni tampoco a la luz solar directa.

Antes de moler la tinta en la piedra para la tinta, la punta debe remojarse en agua durante 30 segundos o más, para suavizarla y evitar que raye la superficie de la piedra. Debemos moler la tinta con movimientos circulares sobre el “Templo de la piedra de tinta” o BOKUDOU 墨堂 (zona plana de la piedra), mediante la adición de gotas de agua. Cuando se logra el espesor y el color deseado, se empuja hacia abajo, hacia el depósito de la piedra o BOKUCHI 墨池. A continuación, podemos agregar más agua y repetir el proceso.

Verter demasiada agua en la piedra para la tinta afectará negativamente tanto al color como a la textura, lo que dará como resultado una tinta borrosa con efectos no deseados. También, si presionamos demasiado la barra de tinta hará que se fragmente en partículas más grandes, cambiando la consistencia y la textura de la resultante tinta líquida. Un viejo refrán dice que la barra de tinta debe ser manejada con la fuerza de un hombre marchito, y pincelada con la fuerza de un guerrero.

Este proceso puede tardar entre veinte minutos y una hora, así que, si quisiéramos acelerar el proceso podemos calentar la piedra para moler la tinta (suzuri 硯) con el calor corporal o del sol, o también bañándola en agua tibia. También podemos calentar el agua que vayamos a utilizar para hacer tinta a unos 40º. De esta manera, es posible reducir el tiempo de preparación de la tinta a unos quince minutos.

Después de su uso, la barra debe secarse, envolverse en papel, y guardarse en su envase original, lejos de la luz solar y de la humedad. Si la barra produjera algún tipo de bolsa (síntoma de que no es de buena calidad), no debe volver a guardarse en el interior del envase. También, la piedra donde se muele la barra de tinta debe limpiarse y secarse bien. No debemos colocar la barra de tinta húmeda sobre la piedra mojada, ya que podría adherirse y dañarse.

En resumen, es importante no sólo qué tipo de tinta comprar, sino también la calidad del agua, la piedra para moler la tinta, el pincel, el papel y, finalmente, los conocimientos del propio calígrafo. Si uno de estos factores falta, el resultado final podría ser bastante pobre.

ELIGIENDO LA TINTA:

     Antes de comprar la tinta tenemos que preguntarnos para qué la vamos a usar y qué efectos queremos obtener de ella. Por ejemplo, la tinta roja Shoboku es utilizada principalmente por los profesores para marcar y corregir los trabajos de sus alumnos. La tinta plateada Ginboku y la dorada Kinboku se pueden utilizar para copiar los Sutras.

Escribir con tinta dorada sobre papel rojo es una tradición del Año Nuevo chino. En Japón, experimentar con diferentes tonos de tinta (del negro al gris muy claro) es muy popular. La “Tinta del té” Chaboku, gracias a su sombra delicada, se utiliza comúnmente para la escritura Kana.

Sutra escrito con tinta Kinboku.

Hay tres cosas principales a tener en cuenta a la hora de comprar una barra de tinta:

  • Tiene que estar bien amasada. La tinta bien amasada es generalmente más gruesa (más densa) que las otras, y también tiene una estructura uniforme.
  • Tiene que estar bien seca por el aire natural. Si golpeamos suavemente una barra de tinta contra otra o con un movimiento rápido de la uña, tiene que dar un claro sonido metálico.

Método de secado natural.

  • Su superficie debe ser lisa y libre de defectos. Si la superficie de la barra de tinta tiene grumos o arrugas, significa que no se mezclaron bien los ingredientes y las partículas de hollín utilizadas para su producción se unieron mal. Estas grietas significan que está demasiado seca y que la tinta no se secó por el movimiento natural del aire. Esto puede dañar el pincel y la piedra para moler la tinta, y en consecuencia estropear nuestro trabajo.

Barra de tinta agrietada.

     El que una barra de tinta esté decorada tiene un factor secundario en su uso práctico. Es aconsejable comprar tinta que sea adecuada para moler (con un tamaño y forma racional) y preferiblemente que no esté muy ornamentada. Las tintas en forma circular, son difíciles de manejar, y las tintas que son demasiado pequeñas en su sección transversal, tardan mucho en prepararse. La tinta antigua Koboku es más ligera y más oscura, y también menos pegajosa que la tinta recién hecha. Su efecto es armonioso y crea tonos muy hermosos. Es muy utilizada para la técnica Kasure 掠れ. Las tintas nuevas son más pegajosas, y por lo tanto su aplicación no será tan suave como la Koboku. Es debido a que la cola animal, que es uno de los principales componentes de la tinta, está todavía muy “activa”. También existen unas tintas más baratas hechas a partir de aceite de petróleo, pero debemos evitar su uso ya que son de calidad inferior y tienen falta de pureza. Además, van a afectar no sólo al valor artístico y espiritual de la caligrafía, sino también a su durabilidad en el tiempo.

Ejemplo del efecto de desenfoque de la tinta “Dragón Azul”, hecha de hollín de pino puro. La belleza del desenfoque y la variedad de matices son los factores principales que determinan la calidad y el precio de la tinta.

* Parte de los textos y fotos han sido cedidos por Ponte Ryuurui y han sido traducidos del inglés al castellano por Elena “Hikari”.